jueves, 14 de julio de 2016

L. van Beethoven: Obertura "Leonora III"

Orquesta Filarmónica de Viena
Franz Welser-Möst, director

Efectivos orquestales: maderas a dos, cuatro trompas, dos trompetas, tres trombones, timbales y cuerda.
Beethoven necesitaba una obertura apropiada para su ópera Fidelio, para la que llegó a escribir cuatro versiones diferentes. Su primer intento, para el estreno de 1805 en Viena, se cree que fue la obertura hoy conocida como "Leonora II". La obertura "Leonora III" fue compuesta para la revisión de 1806. Esta última está considerada como la más importante de las cuatro, pero al ser un movimiento sinfónico a gran escala, intensamente dramático, tiene el efecto de eclipsar las escenas iniciales de la ópera, más bien ligeras. Por ello, Beethoven pensó en reducirla para una nueva interpretación de su ópera en Praga en 1808; ésta sería la versión conocida hoy como "Leonora I". Finalmente, para el reestreno de 1814, Beethoven empezó de cero y con nuevo material musical escribió la que hoy es conocida como obertura de Fidelio. Como esta obertura, algo más ligera parece la más indicada para empezar la ópera, la intención final de Beethoven ha sido generalmente respetada en las producciones contemporáneas.
En su época de director de la Ópera de Viena, Gustav Mahler introdujo la práctica, común hasta la mitad del siglo XX, de interpretar "Leonora III" como interludio entre las dos escenas del acto II. Aquí actúa como una especie de repetición de la escena del rescate que acaba de ocurrir.
“Leonora III” es una especie de poema sinfónico que consta de una introducción lenta (Adagio), rico en modulaciones y muy misterioso, seguido de un Allegro que tiene forma sonata bitemática. El material está extraído, como era de esperar, de la propia música de la ópera. Así, por ejemplo, Beethoven incluye una "llamada" de trompeta fuera del escenario, que se produce dos veces y que en la trama de la ópera corresponde a la llegada del ministro para liberar a Florestán. La re-exposición tiene la peculiaridad de que el primer tema viene presentado sutilmente por un solo de flauta y fagot (en la exposición fueron violines primeros y cellos). La coda se inicia con un peligrosísimo pasaje para la orquesta por agregación, muy rápido y que de los primeros violines llega a toda la orquesta para terminar la obertura de manera grandiosa y victoriosa.


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