jueves, 14 de julio de 2016

Hai già vinta la causa... Vedrò mentre io sospiro, Recitativo y Aria del conde de Almaviva en el Acto III de "Las bodas de Fígaro"

Luca Pisaroni, barítono

El conde oye que Susanna le dice a Figaro, que ha ganado la causa sin necesidad de abogado, al utilizar al conde y prometerle entregarse a él. Esto le enfurece de tal manera que vaticina una venganza terrible contra Figaro, sólo esa idea le llena de alegría.


Como es habitual en Mozart, especialmente en las óperas con Da Ponte, algunas arias cuentan con una estructura basada en el recitativo (desde el inicio hasta “il colpo è fatto”) donde se da un paso adelante con respecto al uso del calve pero sin llegar a ser el momento en sí de la propia aria. En esta parte, se alterna la voz del cantante con la aparición de los instrumentos musicales que aportan ese punto a la frase del conde de Almaviva, desde la preocupación por la trampa en la que ha caído, la sorpresa por los últimos acontecimientos y la rabia de una venganza que no tardará en llegar (después de este aria llega la escena en la que se pretende casar a Fígaro con Marcellina para dejarle libre a Susanna y que acaba mal para el noble). El aria “Vedrò mentre io sospiro”, en sí, sigue la estela que nos ha dejado el estado de ánimo en el recitativo. Es una aria de “enfado” y se nota en la intensidad, en golpes de enojo (“ah, no lasciarti in pace” y el final “già la speranza sola delle vendette mie…”) y en cierta esperanza de castigar la osadía de Fígaro.


Recitativo
Hai già vinta la causa! Cosa sento!
In qual laccio io cadea?
Perfidi! Io voglio…
Di tal modo punirvi… A piacer mio
la sentenza sarà… Ma s’ei pagasse
la vecchia pretendente?
Pagarla! In qual maniera!
E poi v’è Antonio,
Che a un incognito Figaro ricusa
di dare una nipote in matrimonio.
Coltivando l’orgoglio
di questo mentecatto…
Tutto giova a un raggiro…
il colpo è fatto.

Aria
Vedrò mentre io sospiro,
Felice un servo mio!
E un ben ch’invan desio,
ei posseder dovrà?
Vedrò per man d’amore
Unita a un vile oggetto
Chi in me destò un affetto
Che per me poi non ha?
Ah no, lasciarti in pace,
Non vo’ questo contento,
tu non nascesti, audace,
per dare a me tormento,
e forse ancor per ridere
di mia infelicità.
Già la speranza sola
Delle vendette mie
Quest’anima consola,
e giubilar mi fa.
Recitativo
“¡Ya has ganado la causa!” ¡Qué oigo!
¿En qué trampa caía?
¡Pérfidos! Yo quiero…
de tal modo castigaros… a mi gusto
la sentencia será… ¿Pero si él pagase
a la vieja pretendiente?
¡Pagarla! ¿De qué manera?
Y después está Antonio
que a ese expósito de Fígaro le niega
a su sobrina en matrimonio.
Cultivando el orgullo
de este mentecato,
todo ayuda a la artimaña…
El golpe está hecho.

Aria
¿Veré, mientras yo suspiro,
feliz a un siervo mío?
Y un bien que en vano deseo,
¿él deberá poseer?
¿Veré por mano del amor
unida a un vil sujeto
a quién en mí suscito un afecto
y que por mí no lo siente?
¡Ah no!, dejarte en paz,
¡no deseo esta felicidad!
tú no naciste, audaz,
para darme tormento,
y también quizá para reírte,
para reírte de mi desdicha.
Ya la sola esperanza
de mi venganza
consuela a mi alma
y la llena de júbilo…

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